Portada de la acuarela — La casa de mis abuelos

Casa familiar

La casa de mis abuelos

Esta acuarela nació como un regalo para mi madre. La casa de mis abuelos se vendió hace años y de ella solo quedaba una fotografía. Allí transcurrió parte de su infancia, así que la reconstruí incorporando recuerdos familiares para devolverle, en forma de obra, un pedacito de aquel lugar.

La historia

Esta acuarela nació como un regalo para mi madre.

Aunque nació en San José de Guaribe, una parte de su infancia transcurrió en esta casa de Altagracia de Orituco, junto a sus padres y sus hermanos. La vivienda se vendió hace años y, con el paso del tiempo, solo quedó una fotografía de la fachada.

Por eso, el trabajo no consistía simplemente en copiar una casa. Quería reconstruir un lugar que ya no pertenecía a la familia y reunir en una misma imagen algunos recuerdos que la fotografía no mostraba.

Durante la composición eliminé elementos que distraían de la fachada e incorporé dos detalles vinculados a mi abuelo. Al fondo del garaje coloqué la Toyota pickup que tuvo durante aquellos años. Frente a la casa añadí una silla sencilla de madera y cuero, como la que solía sacar a la acera para sentarse a mirar pasar a la gente y la vida del pueblo.

Conservé los elementos que hacían reconocible el lugar: el muro bajo, la reja roja, la entrada lateral, el patio y la vegetación. Los simplifiqué para adaptarlos al lenguaje de la acuarela sin perder el carácter real de la casa.

Más que reproducir una fachada, quería regalarle a mi madre una parte tangible de su propia historia: un pedacito del lugar donde fue niña y que, aunque dejó de pertenecer a la familia hace muchos años, todavía forma parte de quien es.

¿Tienes un lugar u objeto que quieras conservar?

Cuéntame la historia y las fotografías que tengas. Te digo con honestidad qué es posible reconstruir.